Ahora que parece que si alguno no se sube a la moda del Cloud Computing, o la Nube para los españoles, haremos una breve visión sobre conceptos para saber de qué hablan esos personajes estraños del departamento de TI.

La Nube es un concepto que se usa como sinónimo universal para hacer referencia a cualquier cosa relacionada con la computación a través de internet sobretodo para parecer más cool, el problema es que al utilizarse para referirse a ámbitos y cuestiones técnicamente muy distintas tiende a haber un grado de confusión bastante acusado.

Según la definición de la Wikipedia hay unas características clave que definen lo que es La Nube:

  • Agilidad para los cambios.
  • Estandarización de las tecnologías utilizadas.
  • Barreras de entrada. El coste de adquisición del servicio es más bajo lo que facilita que no haya tantas barreras de entrada.
  • Pago por uso.
  • Independiente del dispositivo y del punto de acceso.
  • Multipropietario. Ha de ser capaz de adaptarse a las necesidades de usuarios distintos, con distintas características.
  • Escalabilidad.
  • Autoservicio. Los clientes pueden solicitar los recursos que necesitan y estos se aprovisionaran en el menor tiempo posible.
  • Mantenimiento más eficiente.
  • Métricas. Los recursos son medibles y serán contabilizados por el uso de cada cliente.

Esto dicho así no aporta mucho, así que generalmente se divide la explicación de qué es la Nube en las 3 capas que la componen: Infraestructura como Servicio (IaaS), Plataforma como Servicio (PaaS) y Software como Servicio (SaaS); que podemos comparar con tener un Datacenter Virtualizado y así podremos ver las diferencias entre todos los escenarios visualmente.

Basicamente es una cuestión de hasta dónde nos presta servicio la empresa que nos dá recursos en la Nube. Si sólo son de Hardware puro y duro, acceso a un servidor ya instalado o una aplicación o conjunto de aplicaciones que podemos utilizar.

ITaaS o IT como servicio

El departamento de IT siempre se ha visto como un gasto, no como una inversión ni como un servicio de la empresa. Ahora todas las metodologías (ITIL, COBIT, etc.) intentan cambiar esta concepción y enseñan fórmulas para lograrlo; pero aquí estamos con el mismo razonamiento que cuando hablamos del CRM: No es suficiente con implantar una metodología para que la filosofía de la empresa cambie, será otro coste más de los del departamento de IT que no ha aportado nada tangible a la empresa, justo todo lo contrario de lo que pretende la metodología. Para mí lo importante siempre es el resultado que se obtiene de lo que se hace, implantar una metodología puede ayudarnos en la mejora del departamento en muchos aspectos, pero siempre debe ser eso una ayuda, una forma de conseguir nuestros objetivos; el problema viene cuando la gente pone como objetivo la metodología en sí, que el objetivo sea implantar una metodología es siempre un error, o una forma de gastar el presupuesto anual.

Para tener un departamento de ITaaS o simplemente un departamento de IT que dé un servicio a la empresa y no sea un coste estructural más, solamente debemos definir claramente los objetivos del departamento a corto, medio y largo plazo de las unidades de la empresa y se definen las acciones a tomar por IT para conseguirlos. Esto se deberá hacer de forma periódica y frecuente, si no se perderá la alineación que se pretende buscar. Una vez definidos los objetivos de la empresa, IT buscará cómo conseguirlos y definirá sus servicios con las distintas tecnologías y grados de servicio que sean necesarios: Iaas, PaaS, SaaS o cualquier otra forma que sea necesaria.

La conclusión es la misma que la de David Cervigón: El Cloud Computing, con sus conceptos de nube privada, pública, IaaS, PaaS y SaaS, ofrece unas excelentes herramientas para poder implementar también IT como Servicio y es en este contexto en el que, en mi opinión, adquieren su principal sentido. Las herramientas deben de ser el medio, no el objetivo.

Fuente: Adhoc